Pongo estos seis versos en mi botella al mar
con el secreto designio de que algún día
llegue a una playa casi desierta
y un niño la encuentre y la destape
y en lugar de versos extraiga piedritas
y socorros y alertas y caracoles.
Mario Benedetti, 1984

sábado, 13 de octubre de 2012

Ab æterno

"No volveré a callarme nada".

...

"No volveré a guardarme para mí nada de lo que siento".

...

La experiencia me ha enseñado que la ocasión que esperas para decirle algo a alguien puede no llegar nunca.

...

Ya estoy cansado de quedarme con ganas de muchas cosas, de quedarme con la sensación de poder haber hecho algo más, de quedarme lamiéndome las heridas como un pobre gato solitario. Ya no voy a quedarme esperando más, voy a ir directo y sin dudas a buscar lo que quiero. Sin quedarme a medias, sin medias tintas, que las únicas medias que haya en mi vida sean las tuyas al sol, sin medias verdades.


Sí, echo de menos tus abrazos. De ti, tus cafés. A las otras 2 tías duras. A vosotros 3 enteros. A mi compañera de viajes diarios. A la que algún día fuiste, que tristemente ya no existe. Y sí, a ti también, aunque creo que tu cobardía hace que no te lo merezcas. Y sobre todo a ti y a tus paellas, por darnos todo a cambio de nada.



[En los mapas me pierdo, 
por sus hojas navego. ]

sábado, 8 de septiembre de 2012

Angel from my nightmare

Comunicación. Valentía. Iniciativa. Espontaneidad. Inconformismo. Ilusión. Fuerza. Confianza. Pasión. Picardía. Paciencia. Exigencia.  Sinceridad. Respeto. Confianza. Sorpresa. Positivismo. Cariño. Diversión. Inocencia.

¿Dónde estáis? ¿En qué momento me dejasteis atrás?



"We can live like Jack and Sally if we want.
Where you can always find me,
we'll have Halloween on Christmas
and in the night we'll wish this never ends"

domingo, 5 de agosto de 2012

Vía 3

Miles de voces mudas llevan horas machacando mis oídos. Pies y maletas se cruzan delante de mi desenfocada mirada, todas con un destino, todas sabiendo qué le deparará la llegada.
Yo llevo horas sentado en los bancos de una estación de tren cualquiera. Sólo llevo una mochila, no necesito más de mi pasado. Quiero viajar lejos, donde nadie me critique por lo que hice sin pedirme el motivo, donde nadie me juzgue por lo que no hice sin animarme a arriesgar, donde una amistad no sea una obligación sino una salida a otra realidad.
Me levanto, camino hacia las taquillas y compro un billete de ida para el primer tren que se aleje de mi antiguo yo.

-Vía 3, en 5 minutos.

Mis zapatillas ya caminan solas hacia lo que creo un futuro mejor. Me subo al vehículo de mi próxima felicidad. Miro por la ventanilla, me despido sin tristeza de todo.

...

Tus palabras aun retumban en mi mente. En unos segundos las borraré para siempre.

...

Cobardes. Eso es lo que somos, los cobardes más tristes.


Demasiado cielo para tan pocas alas,
demasiado tiempo a solas,
demasiadas balas para esquivarlas todas,
demasiada oscuridad para moverte,
demasiada vida para echarla a suertes con la muerte...

jueves, 19 de julio de 2012

A una décima del éxito

Tú. Sí, tú. Y yo. Y todos nosotros, disfrutamos una vida marcada por los detalles. Pequeños matices que determinan un fracaso estrepitoso o el triunfo personal más brutal. Una pregunta de test contestada al azar en un examen final que te aboca al sufrimiento, la ínfima parte de ese segundo en una competición olímpica que te aleja del oro tras 4 años de incansable esfuerzo, el centímetro que te separa de la caída más ridícula de la historia o en contextos menos materialistas como un "gracias", un "lo siento" o un abrazo a tiempo.

Muchos de estos matices determinan nuestros caminos sin que tengamos la posibilidad de controlarlos a nuestro favor, sin embargo, creo que las consecuencias de no acertar no son irreparables. Mi abuelo decía, con más o menos razón, que todo tiene solución menos la muerte. A mí me parece una buena filosofía, por lo que veo absurdo torturarse por lo errado en el pasado sin buscar una solución de cara al futuro.


"Errar es humano, perdonar es divino, rectificarse es de sabios." Alexander Pope

lunes, 9 de julio de 2012

Asco

Vivimos en un planeta donde se roba de todo menos abrazos, donde se mata a personas y no a besos, donde es más fácil decir "ciclopentanoperhidrofenantreno" que un "lo siento", donde el sexo es un tabú y no el inicio de todos nosotros, donde hay gente a la que se le ha olvidado que sonreír es gratis, donde escuchar y no sólo oir es un bien escaso, donde muchos ignoran que el éxito sólo viene delante del trabajo en el diccionario, donde una celebración deportiva mueve más personas que una huelga general, donde hay más políticos que médicos, bomberos y policías juntos, donde la gasolina no para de subir y los sueldos no paran de bajar, donde anuncian la cirugía gástrica en la televisión como solución a la obesidad (comer sano y hacer ejercicio es demasiado esfuerzo), donde estudiar una carrera universitaria volverá a ser un privilegio de las clases altas, donde... donde... donde...

Hoy me da asco. Mañana pena.



domingo, 1 de julio de 2012

See you soon!

Mirando el horizonte sobre el agua del mar pienso en lo rápido que ha pasado este año, todo lo dejado atrás metido ya en el cajón del pasado. Son días para desconectar, olvidar, vaciar la cabeza de preocupaciones y responsabilidades del invierno, pero también para echar de menos a la gente que cada día te ha sacado una sonrisa, te ha dado un abrazo o ha compartido una mirada cómplice entre risas mudas y que desgraciadamente apenas volverás a ver hasta "la vuelta al cole".


  • Esther: Me has enseñado a sonreirle a la vida pase lo que pase. Vales más de lo que nunca pude pensar. Ruta '69' pendiente.
  • Marina: A pesar de la distancia que nos separa, no quiero perderte nunca. Siempre serás mi rinoceronte obeso. Eres categoría dealuxe.
  • Vic: Tu locura y tu ansia de la 'juventut' me encantan y no quiero dejar de disfrutarlas. Xemelgos galegos. Eres único. Halo.
  • Marta: No hay un día que me arrepienta de haber aprovechado la oportunidad de conocerte a pesar de que seamos dos bordes 'agquerosos' a primera vista. Eres auténtica. Siempre ahí.
  • Iván: Sin morderme la lengua puedo decir que eres de las mejores personas que he conocido. Que nos queden muchos días de charlas sin sentido.Cada día más cerca del 'cholismo'.
  • Ana: Tengo envidia de tu forma de tomarte la vida aparentemente lejos de cualquier preocupación. Espero poder seguir aprendiendo de ti muchos años, aunque no quieras darnos sobrinitos.
  • Goldita: Sabes que me tienes cerca siempre que me necesites aunque no me veas. Espero retomar piques y tonterías portoférricas a la vuelta estival. Te quiero un montón.
  • Mari Paz: Agobios y rayadas compartidas, al final sólo quedan charlas café en mano y una bonita amistad que espero continuar manteniendo más allá del co-R-ismo. ValleKas rules.
  • Juan: Poco a poco nos has dejado traspasar ese caparazón dejando al descubierto a una persona muy divertida y alejada de la absoluta negrura textil y timidez previas, me gusta. Casi R1.
  • Bench: Desde el principio hemos tenido cuanto poco una relación extraña, pero también puedo decir que has sido importante para mí en estos 5 años y la verdad es que me alegro de habernos conocido.
  • Dani: Porque con tu alegría contagias a cuantos te rodean nos has conquistado en poco tiempo, no lo olvides. Me debes unas cañas.
  • Laura: A la más luchadora de cuantas he conocido. No tires la toalla nunca, siempre habrá algo por hacer.

    A todos ellos les quiero desear un muy feliz verano y que nos volvamos a ver prontito.
    ¡Os quiero!



"Everything's gonna be alright"

jueves, 21 de junio de 2012

XIX

“Ella es el espejo que refleja un mundo de posibilidades para ti. Es tu cómplice, tu compañera en la medianoche, alguien que sabe cuándo sonríes, aun en la oscuridad. Es tu mentora, tu abogado defensor y hasta tu psicóloga. Otras veces… es la razón por la que quisieras ser hijo único.”


“Debí esforzarme mucho para ser todo lo sabio, protector y seguro que mi hermana menor pensaba que yo era. El desafío de estar a la altura de sus fantasías fue tan grande, que creo que fue la gran responsable de que yo me superara en muchas cosas.” 


“Aunque parezca que estamos hechos de moldes diferentes, tenemos algo en común que jamás destruirán ni el tiempo ni la distancia.” 

jueves, 14 de junio de 2012

Carcoma

La siesta siempre me deja hecho mierda. A veces preferiría que me atropellara un trailer, sería menos traumático. Sólo un café doble consigue que abra completamente los ojos. De fondo suena la radio, una tal Corina interpreta su último éxito en los 40 principales, me gusta.
Poco a poco voy volviendo a la realidad de los últimos días. Necesito escribir, una congoja me atenaza el pecho y necesito sacarla. Cojo mi libreta y el lápiz más chupado y mordisqueado que veo sobre mi mesa, el que más sentimientos ha compartido conmigo. El grafito se desplaza con dolor trazando cada letra...

"Deja de devorarme por dentro, deja de alimentarte de mis entrañas como termitas que me vacían lentamente desde lo más profundo. Deja de decepcionarme con tu silencio, deja de decepcionarme con tu cobardía.
Hay que saber pedir perdón."


domingo, 10 de junio de 2012

Olor a sexo

Hoy me he levantado con ganas de ti. Con el férreo deseo de notar tu mano en mi pecho y liberar mi imaginación mientras desciende con lujuria centímetro a centímetro. Ganas de mecerme en un huracán de sensaciones al sentir tus dedos trazando líneas de pasión sobre mi piel desnuda. Gemidos sordos, enérgicas caricias, besos húmedos. Que nuestros olores se mezclen.
Oír tu respiración honda y entrecortada me transporta lejos de todo. Solos tú y yo, y nuestros cuerpos anhelosos.
Una excitación máxima posee cada célula de mi cuerpo y unas descargas de placer inundan mi alma.


martes, 15 de mayo de 2012

Tiempos de batalla

Una gran llanura desierta y neblinosa baña mis ojos. Sólo quedan restos de una lucha encarnizada tapizando el suelo arenoso. Cascos sin dueño, espadas manchadas de sangre y cuerpos inmóviles sin vida. Los derrotados regresan con la cabeza gacha, los que se creen vencedores muestran con orgullo las heridas.
La guerra no ha terminado, sólo el primer asalto. Hay que seguir al pie del cañón.
¡Ánimo!


"Morfeo,
préstame tus alas."

domingo, 29 de abril de 2012

Aun así...

Hoy me ha faltado algo. Y creo que eres tú.

Me ha faltado tu risa y me ha faltado tu llanto. Tu estar
sin estar y tu voz en silencio. Me ha faltado tu acento y me ha faltado el
sonido de tu mano rozándome. Me han faltado tus besos y me ha faltado la
humedad de tus lágrimas.

He sentido cómo el vacío sigue sin llenarse, aunque lo único
que podría dejarse escuchar es ese algo mientras se llena. Pero mi vacío lo tengo cubierto con el vacío de tus ojos. Mi vacío por el tuyo, el tuyo por el mío.
De mis labios no salen más que tus palabras, no por capricho sino por la necesidad de oírte.
Ojalá el aire me trajese noticias, ojalá esa bocanada que exhalaste llegase a mí para contarme en un susurro qué es lo que te pasa. Ojalá contemplar la luna me consolase de verdad, más allá de ese sentimiento de desahogo que me reporta mirar lo mismo que puedes estar mirando tú. Esa sensación que me da calor al pensar que en algún lugar nuestras miradas se están encontrando y se unen por la luz que refleja ese gigante. Pero ni la estrella más grande es capaz de velar mi tranquilidad. O si lo hace, yo no me doy por satisfecho.

Añoro lo que nunca tuve. Y lo tuve todo. Lo tuve todo, todo
lo que nunca tuve. Yo mismo me lo brindé, yo mismo me concedí ese capricho y, cual
fugaz estrella, dejé caer un deseo al pie de mi cama. Me rocié de polvo de hadas
sin darme cuenta de que caía en la mismísima muerte.

Mil latidos oigo pero no distingo el tuyo. porque sólo
escucho el mío. El mío, sí. Me manejo a mí mismo como viejo titiritero. Muevo
mis hilos, endulzo mis labios y adulo a mis oídos. Bonita farsa la que pretendo
montar. Llenar de tragicomedias mi vida agota mis fuerzas pero no seca mis
lágrimas. Llena de ilusiones y no fragua sonrisas; no más que las tímidas que
asoman cuando te recreas en tu propia literatura.


Y aun así, te extraño.


Y aun así, me sigues faltando sin faltar porque nunca
estuviste.

Porque lo que nunca
estuvo no puede sentirse faltado.

Porque no puede faltar algo que nunca estuvo.

Porque aquello que nunca estuvo está exento de la virtud o
la falta de faltar.


Y aunque no pueda
echar en falta algo que nunca tuve.
Aun así,
tú me faltas."


Víctor
(Colaboración especial)

miércoles, 25 de abril de 2012

Piaf

Un folio en blanco y mil tormentas en la cabeza. Un poderoso impulso me incita a afrontar el reto de desenredar estos sentimientos espinosos y plasmarlos, sin pensar, como una sucesión de letras.
Miles de días compartidos, risas que se solapaban, llantos que se apaciguaban... Pasado. Caminos que se separan. Personas que vienen y que van. Personas que se cruzan en tu vida, dejan su huella como pisadas en la arena mojada y se distancian. El tiempo, como las olas, va borrando las huellas de la gente que ya no está.
Pocos son los amigos que permanecen a tu lado rías o llores, nieve o diluvie, aciertes con tus decisiones o le hagas daño con ellas. Una mano, y sobran dedos.
Por eso hoy quería escribir estas líneas, para mí son como un portazo para ahuyentar los fantasmas olvidados del pasado, un silbido para llamar a la gente que me aportará algo en el futuro aunque nuestros caminos se crucen por un breve periodo de tiempo, pero sobre todo un grito para decirle a la gente que quiero que sigo creyendo en esas huellas imborrables.


"Avec mes souvenirs j'ai allumé le feu,
mes chagrins, mes plaisirs,
je n'ai plus besoin d'eux"
Edith Piaf

miércoles, 18 de abril de 2012

Aplomo

Piiiiiii Piiiiiii
Me había colgado. Ese era uno de esos momentos en los que arrojarías el móvil contra la pared con la fuerza suficiente para atravesarla, pero todo acabaría en decepción y el teléfono triturado en el suelo.
Sólo quería gritar. Sacar lo que llevaba dentro. Rabia. Incomprensión. Respiré profundamente dos veces, como me enseñaron una vez para no hacer algo de lo que pudiera arrepentirme.
Me tumbé en la cama, me puse los cascos y me sumergí en unas melodías que conocía de memoria con el ciego convencimiento de que sólo así me calmaría. La luz apagada, un sutil aroma a café que llegaba desde la cocina y mis pensamientos diluidos en letras nimias.

...

Sin duda, la música amansa a las fieras.





lunes, 16 de abril de 2012

Me lo permito


Hay veces que pierdes el rumbo. Por supuesto que las hay... Pero, ¿cuántas está permitido?
Me río por no llorar; esbozo media sonrisa por si acaso me está mirando. Miro sin mirar. Pierdo el rumbo. Claro que lo pierdo...
¿Cómo no voy a perderlo? Me distraen tus andares y me distrae perdidamente que sonrías. Me distrae que pretendas distraerme y me distrae la sola idea de que lo hagas. Me distraen tus aires... Me distraigo yo, no es tu culpa. Tú no existes...
Además, ¿cómo voy a perder el rumbo si nunca lo tuve? Toda mi vida ha sido bailar en círculos... Girar y girar sobre un eje que de vez en cuando decide cambiar... ¿Qué culpa vas a tener tú si no te conozco? ¿Qué culpa vas a tener tú si ya eres otro?
Y pierdo el rumbo. Pierdo el rumbo hasta dibujando una y otra vez la misma circunferencia... tan rayada está ya por el tiempo que comienza a socavar lo que parece un laberinto que pretende encerrarme... A veces el pánico me empuja a correr - sin prisa, soy yo - y me angustia el hecho de que por más que apure no haré más que llenarme de fango y encarcelarme entre mis pasos...
Paso a paso pierdo el rumbo y es ese "sinrumbo" el que acaba por  atraparme, y es esa falta la que acaba por convertirse en sí misma en un rumbo.
¿Y qué le voy a hacer? Mi rumbo es mi sinrumbo.
Aplauso señores.


Víctor
(Colaboración especial)


viernes, 13 de abril de 2012

Chocolate y sal

Los transeúntes caminan ajenos a mi dejada observación. Los árboles se difuminan y mis ojos se vuelven locos por seguir su ritmo. Sigo mirando a través de la ventanilla de mi autobús. Una parada, otra. Todas iguales. Hoy estoy feliz, ha sido una mañana de provecho a pesar del inicio desesperanzador típico de un lunes cualquiera. Un madrugón que sólo unas horas después puedo asegurar que ha merecido la pena.

Vuelvo a casa sumido en la realidad paralela de mi autobús, sin pensar en nada y dándole vueltas a todo. Miro por la ventanilla. Me distraigo con la conversación de dos chicas que acaban de salir del instituto y comparten cotilleos de "vital importancia". Sus voces se mezclan con la del hombre de delante que habla por el móvil. Una mujer intenta leer ignorando la música que escucha su joven compañero de viaje que se arriesga sin temor a una rotura de tímpano, los badenes tampoco ayudan a mantener la concentración a nuestra lectora.

Suena un pitido, "PARADA SOLICITADA". Me levanto y salgo del autobús. Mientras ando hacia mi casa, me rugen las tripas. De repente, se me borra la estúpida sonrisa de la cara pensando en la sosa tarde de estudio que me espera a pesar de la dulce mañana dis-(a)-frutada.

Desde el autobús, toda vida relevante se veía más lejana.


sábado, 7 de abril de 2012

Cuentas pendientes.

Desde que era pequeño y no levantaba más que un metro del suelo me siento atraído de una forma inexplicable por la música. Me emboba, me hipnotiza, me tranquiliza. Sin embargo, noto una espinita en lo más profundo de mí cuando veo a alguien tocando. Una envidia sana me corroe desde las entrañas y deseo aprender a tocar algún día. Me encantaría jugar con las cuerdas en mis manos, acariciar la suave madera llena de “do”s y “fa”s y dejarme envolver por melodías sin contar.

Una vez más, lo apunto en mi lista de cuestiones pendientes. Sin duda, aun tengo tiempo.


jueves, 5 de abril de 2012

El paseo de la derrota

Abro los ojos. Todo está oscuro. Miro a izquierda y derecha, no reconozco la habitación. A mi lado, yace una joven. Está dormida, tranquila, pero por su aspecto parece que ha caído de un séptimo piso. Me incorporo de la cama y busco mi ropa ayudándome de la tenue luz que se filtra a través de la persiana. Para cuando consigo llegar al pasillo, ya vestido, veo la hora. Son las 12 de la mañana. Consigo llegar a la puerta con todo el sigilo que soy capaz de reunir.
                - Hola. ¿Ya te vas? ¿No quieres desayunar algo? – me saluda una voz desde la cocina.
                - No, no, muchas gracias, sólo quiero llegar a casa que tengo cosas que hacer. – respondo de manera automática, no sin mirar hacia quien tan amablemente me había invitado a compartir un café.  Una chica de veintitantos, de tez pálida y larga cabellera rubia disfrutaba de un café de pie todavía con la ropa que sin duda había usado para dormir: una camiseta de algodón 3 tallas más grande que la que le correspondía y un pantaloncito corto ajustado.
                - Tú mismo. ¿Una noche larga, eh?
                - La verdad es que sí. Bueno, me voy, gracias. Hasta luego. – doy por terminada la conversación saliendo por la puerta y busco el ascensor con el único pensamiento de llegar a la calle. Ya desde el ascensor me parece que un “adiós” se filtra por debajo de la puerta recién cerrada.

Al abrir el portal, la realidad me golpea como una bola de acero de esas que se usan para la demolición de edificios. ¿Qué estaba haciendo con mi vida?
La brisilla me despeja un poco las ideas mientras camino por la calle buscando algo reconocible. No paraba de darle vueltas a algo en la cabeza... De repente, empieza a chispear. Me paro. Cierro los ojos y mirando hacia arriba dejo que las gotas de lluvia laven mi pena. Recuerdo días en los que la lluvia no era un método de limpiar mi conciencia, sino una oportunidad de pasarlo como un niño pisando charcos. Sigo caminando con la cazadora empapada, el cielo gris no da tregua alguna. En pocos minutos comienza a diluviar. A lo lejos, veo una boca de metro. Me encamino hacia allí. No corro, no tengo prisa por volver a casa, no tengo prisa por volver a lo de siempre...


sábado, 31 de marzo de 2012

2 m² de sensualidad

Tímida. Pálida y tortuosa. Irresistible. Suave. Cumbres, abismos interminables.
Dulce, cálida, excitante. Deseo y pasión inaguantables.
Húmeda. Erizada. Segundos eternos. Placer y olor inolvidables.


domingo, 25 de marzo de 2012

Dadme algo en que creer...

No creo en el amor para toda la vida, no creo en las amistades eternas, no creo en el éxito sin trabajo o en la felicidad sin desdicha.
Creo en cada momento, que tarde o temprano acabará por ser irrepetible, creo que cada día elegimos a las personas con quien compartirlo y no culpo a quien decide no compartirlos conmigo. Creo que con el tiempo cada uno llega donde él ha querido llegar. Creo en las personas y en las segundas oportunidades. Creo en ti, creo en mí y en nosotros.