Pongo estos seis versos en mi botella al mar
con el secreto designio de que algún día
llegue a una playa casi desierta
y un niño la encuentre y la destape
y en lugar de versos extraiga piedritas
y socorros y alertas y caracoles.
Mario Benedetti, 1984

jueves, 21 de junio de 2012

XIX

“Ella es el espejo que refleja un mundo de posibilidades para ti. Es tu cómplice, tu compañera en la medianoche, alguien que sabe cuándo sonríes, aun en la oscuridad. Es tu mentora, tu abogado defensor y hasta tu psicóloga. Otras veces… es la razón por la que quisieras ser hijo único.”


“Debí esforzarme mucho para ser todo lo sabio, protector y seguro que mi hermana menor pensaba que yo era. El desafío de estar a la altura de sus fantasías fue tan grande, que creo que fue la gran responsable de que yo me superara en muchas cosas.” 


“Aunque parezca que estamos hechos de moldes diferentes, tenemos algo en común que jamás destruirán ni el tiempo ni la distancia.” 

jueves, 14 de junio de 2012

Carcoma

La siesta siempre me deja hecho mierda. A veces preferiría que me atropellara un trailer, sería menos traumático. Sólo un café doble consigue que abra completamente los ojos. De fondo suena la radio, una tal Corina interpreta su último éxito en los 40 principales, me gusta.
Poco a poco voy volviendo a la realidad de los últimos días. Necesito escribir, una congoja me atenaza el pecho y necesito sacarla. Cojo mi libreta y el lápiz más chupado y mordisqueado que veo sobre mi mesa, el que más sentimientos ha compartido conmigo. El grafito se desplaza con dolor trazando cada letra...

"Deja de devorarme por dentro, deja de alimentarte de mis entrañas como termitas que me vacían lentamente desde lo más profundo. Deja de decepcionarme con tu silencio, deja de decepcionarme con tu cobardía.
Hay que saber pedir perdón."


domingo, 10 de junio de 2012

Olor a sexo

Hoy me he levantado con ganas de ti. Con el férreo deseo de notar tu mano en mi pecho y liberar mi imaginación mientras desciende con lujuria centímetro a centímetro. Ganas de mecerme en un huracán de sensaciones al sentir tus dedos trazando líneas de pasión sobre mi piel desnuda. Gemidos sordos, enérgicas caricias, besos húmedos. Que nuestros olores se mezclen.
Oír tu respiración honda y entrecortada me transporta lejos de todo. Solos tú y yo, y nuestros cuerpos anhelosos.
Una excitación máxima posee cada célula de mi cuerpo y unas descargas de placer inundan mi alma.