Pongo estos seis versos en mi botella al mar
con el secreto designio de que algún día
llegue a una playa casi desierta
y un niño la encuentre y la destape
y en lugar de versos extraiga piedritas
y socorros y alertas y caracoles.
Mario Benedetti, 1984

domingo, 25 de marzo de 2012

Dadme algo en que creer...

No creo en el amor para toda la vida, no creo en las amistades eternas, no creo en el éxito sin trabajo o en la felicidad sin desdicha.
Creo en cada momento, que tarde o temprano acabará por ser irrepetible, creo que cada día elegimos a las personas con quien compartirlo y no culpo a quien decide no compartirlos conmigo. Creo que con el tiempo cada uno llega donde él ha querido llegar. Creo en las personas y en las segundas oportunidades. Creo en ti, creo en mí y en nosotros.



4 comentarios:

  1. Me encanta! Es una reflexión preciosa. Nosotros vamos construyendo un camino, saltando obstáculos, conversando con uno mismo, levantándonos cuando tropezamos y caemos, esforzándonos para lograr la meta, compartiendo a veces ese camino con otros cuyo camino se ha cruzado con el nuestro; a veces esas personas se quedan con nosotros más o menos tiempo pero al final, la mayoría de las veces, cada uno continúa por su camino. Lo importante no es llegar lo antes posible a la meta, sino disfrutar el camino hasta la meta. Sino, véase el poema de Kostantino Kávafis: "ítaca". Enhorabuena por tu primera entrada en el Blog y espero poder seguir leyendo más entradas. ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Marisa. Sin duda el camino está lleno de obstáculos, pero creo que también esa es la gracia y lo que en muchas ocasiones te hace madurar y conocerte mejor a ti mismo. Sin embargo, no debemos olvidar que lo más importante es levantarse cuando caemos y aprender algo mirando siempre el lado positivo.
      Un besazo

      Eliminar
  2. Creo que con el tiempo cada uno llega donde él ha querido llegar. Creo en las personas y en las segundas oportunidades...

    Son muy buenos...Enhorabuena!

    ResponderEliminar