Creo en cada momento, que tarde o temprano acabará por ser irrepetible, creo que cada día elegimos a las personas con quien compartirlo y no culpo a quien decide no compartirlos conmigo. Creo que con el tiempo cada uno llega donde él ha querido llegar. Creo en las personas y en las segundas oportunidades. Creo en ti, creo en mí y en nosotros.
Pongo estos seis versos en mi botella al mar
con el secreto designio de que algún día
llegue a una playa casi desierta
y un niño la encuentre y la destape
y en lugar de versos extraiga piedritas
y socorros y alertas y caracoles.
Mario Benedetti, 1984
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Me encanta! Es una reflexión preciosa. Nosotros vamos construyendo un camino, saltando obstáculos, conversando con uno mismo, levantándonos cuando tropezamos y caemos, esforzándonos para lograr la meta, compartiendo a veces ese camino con otros cuyo camino se ha cruzado con el nuestro; a veces esas personas se quedan con nosotros más o menos tiempo pero al final, la mayoría de las veces, cada uno continúa por su camino. Lo importante no es llegar lo antes posible a la meta, sino disfrutar el camino hasta la meta. Sino, véase el poema de Kostantino Kávafis: "ítaca". Enhorabuena por tu primera entrada en el Blog y espero poder seguir leyendo más entradas. ;)
ResponderEliminarGracias Marisa. Sin duda el camino está lleno de obstáculos, pero creo que también esa es la gracia y lo que en muchas ocasiones te hace madurar y conocerte mejor a ti mismo. Sin embargo, no debemos olvidar que lo más importante es levantarse cuando caemos y aprender algo mirando siempre el lado positivo.
EliminarUn besazo
Yo también creo...
EliminarCreo que con el tiempo cada uno llega donde él ha querido llegar. Creo en las personas y en las segundas oportunidades...
ResponderEliminarSon muy buenos...Enhorabuena!