No creo en el amor para toda la vida, no creo en las amistades eternas, no creo en el éxito sin trabajo o en la felicidad sin desdicha.
Creo en cada momento, que tarde o temprano acabará por ser irrepetible, creo que cada día elegimos a las personas con quien compartirlo y no culpo a quien decide no compartirlos conmigo. Creo que con el tiempo cada uno llega donde él ha querido llegar. Creo en las personas y en las segundas oportunidades. Creo en ti, creo en mí y en nosotros.